A pesar de Merlos y las adversidades, San Lorenzo logró un empate sobre el final.
El plan inicial de Ayude volvió a salir mal y es el sexto partido de siete. Con los atenuantes que corresponde mencionar, claro: San Lorenzo juega apenas 48 horas después del partido pasado por culpa de un paro sindicalista y la imposición reglamentarista de AFA. Motivos por los que, obviamente, algunos jugadores no alcanzaron a recuperar el físico para ponerse al 100% (el rival jugó el viernes) y aparecieron nombres frescos pero que jugaron muy mal, como fueron los casos de López y Cardillo. Y no digo que se metió un tiro en el pie el técnico, pero sacó a 3 que se sienten cómodos con la pelota (Vietto, Herrera, Abrego) para que ingresen otros que no tanto por lo visto en la primera etapa (López, Perruzzi y Cardillo). Insituto llegó más y mejor, con el arbitraje de Merlos a cuestas, también, en desmedro de San Lorenzo. El botín de Gill en el primer palo para negarle el gol al morocho, el cabezazo alto, la contra del 1-0 y la llegada al fondo que resultó la última antes del descanso. Nosotros poco y nada: un tiro al palo de Rodriguez, lo intentos de Gulli y el centro rasante del lateral derecho que nadie pudo empujar. Un equipo largo y partido fue el azulgrana los primeros 45’ de juego.
La modificación propuesta para el complemento fue Ladstatter por Rodriguez. Qué sé yo (escribo esto antes de que empiece el ST). La primera fue otra vez para La Gloria y Gill la agarró casi sobre la raya. Un minuto después cayó un jugador de Instituto por un corte y eso marcó la tendencia del segundo tiempo: pérdida de tiempo sistemática de los rojiblancos, con un nivel descarado en complicidad con el juez. Al rato, llamativamente en el caso de Perruzzi, salieron el 5 y Tripichio, por Abrego y Vietto. Quedó Cardillo, qué sé yo. Y el ex Racing volvió a mostrar su infalibilidad convirtiendo en la segunda oportunidad que tuvo a disposición desde su llegada al club y sacó un conejo de la galera. Sobre el final entraron Herazo y Rattalino, de mal ingreso. Ladstatter, en tanto, jugó muy mal por izquierda y mal por derecha. Adicionaron 7’ cuando la mitad de los minutos, prácticamente, el juego estuvo parado. Sanciones de Merlos inexplicables y clima caliente en el final.
En condiciones adversas en la previa y en el juego, con las aclaraciones hechas, San Lorenzo rescató un punto en casa ante un rival mediocre. No me gustó el planteo del técnico y hubo puntos bajísimos en lo individual como ser López, Cardillo, De Ritis, Tripichio, Hernández y Ladstatter.
