En medio de una semana caliente, San Lorenzo enfrió el panorama con 5 goles bajo la lluvia de Quilmes.
Con una previa bochornosa de la dirigencia transitoria por el papelón de los posibles técnicos, el San Lorenzo de Capobianco llegó a buscar el pase de fase y el cheque de Copa Argentina. Enfrente, Deportivo Rincón de Neuquen, con 4 meses de parate encima. El DT transitorio, con 32 años y algunos pergaminos de juveniles en Vélez, puso un 11 ambicioso y, para mí, el más lógico. La disposición en cancha: 4-3-1-2 con los volantes más por adentro (Tripichio hacia la derecha y Gulli a la izquierda), para que pasen los laterales, con Vietto libre atrás de los dos delanteros (Cuello y Auzmendi). Pasaron los primeros 15’ y lo más peligroso fue de Rincón, con un volante que llegó vacío por derecha y recibió dentro del área pero se nubló. San Lorenzo un tiro libre pegado al área, hacia el costado derecho, casi córner corto, que como habitualmente desaprovechó y un pelotazo de Gulli para Cuello, que no pudo controlar el balón. El equipo neuquino jugó bastante metido contra su arquero, 4-5-1, y muy atento a la cobertura de espacios; a pesar de esto, los 4 del fondo muy en línea. ¡Y a los 20’ metió la cabeza Corujo para desviar un centro envenenado de Vietto y poner el 1-0! El uruguayo lo gritó con todo y en la siguiente casi lo tuvo Cuello, tras buen pase de Auzmendi. Lo mejor del caso: por fin se aprovechó una pelota parada. La primera media hora se apreció un Cuello incómodo, aunque participativo, en su regreso a la posición más cercana a la banda izquierda. Y en la exacta media hora, a Cuello le anularon un gol por offside pero parecía habilitado y Rincón llegó claro de nuevo por la derecha. Interesantes encuentros Auzmendi-Cuello para esperar la llegada de los volantes. Entraron el segundo (Vietto), buena jugada con centro atrás de De Rittis, y el tercero (Gulli, con ayuda), en un rebote casual, en los últimos 10’ para asegurar el partido.
Excelente noticia el 3-0 para no padecer lo que nos tocó ver en pasados debuts de Copa Argentina con equipos menores. Entró Lorenzón por Romaña, con alguna molestia en una de sus rodillas. De nuevo a los 15’ se dieron dos jugadas de gol pero esta vez a favor del Ciclón: primero Vietto a pase de Cuello y se la sacaron del buche, luego de De Rittis para Luciano, pero su cabezazo se fue a nada del palo. Un minuto después ingresaron Abrego y Cardillo, por Tripichio y Auzmendi. El debutante DT le dio la chance a Reali y Hernández, salieron Gulli y Vietto, con 20’ y el descuento. Y fueron dos ingresados que protagonizaron otra llegada clara: centro de Reali, rebote y lo perdió Cardillo, llegando por derecha. Y cayó el cuarto, a falta de 12’ para el final: Cardillo a la espalda del 3, buena diagonal de Hernández y mejor centro bajo para que Cuello tocara de zurda a la red. A los 86’ Reali, que en la jugada previa había hecho algo inentendible, volvió a recibir de Cuello y abrochó el quinto. Por fin se sacó la mufa el 11, bienvenido.
Ideal rival para tener una ligera alegría, descomprimir un poco el humor general y que el plantel tenga un poco de tranquilidad. Cuando cayó una nueva inhibición notificada por FIFA, San Lorenzo jugará la próxima instancia con Riestra, mismo rival que el próximo miércoles.

