En un partido caliente, San Lorenzo levantó un 0-2 en Liniers cuando parecía cosa juzgada.
El equipo de Insúa desconcierta cada fecha: porque por un lado juega muy mal por momentos en casi todos los partidos, pero al mismo tiempo suma puntos e incomoda a todos los rivales. El primer periodo en el Amalfitani fue de las peores producciones en este tercer ciclo: San Lorenzo nunca encontró las marcas, puso mucha gente en defensa pero ni así lograba emparejar duelos ante los juveniles velezanos. Y a nadie le hubiera sorprendido si la primera etapa terminaba 0-3, pero con la buena jugada del final (3 pases seguidos bien dados) Cuello le puso incertidumbre al resultado. Buena definición de Alexis: cruzada y con golpe de lleno a la pelota, cubriendo bien su posición. No me gustó el arbitraje de Tello, como tampoco la actuación de Devecchi. El equipo de Los Mellizos se había puesto 2-0 en un par de minutos, justificándolo con funcionamiento, pero aprovechando malas acciones defensivas del Ciclón: pasividad en la salida del córner en el primero y desatenciones varias en el segundo, que pudo ser anulado a instancias del VAR.
Insúa dispuso dos variantes de entrada para el complemento: una de nombres y la otra posicional, por el ingreso de Río (Arias), que tiró a Tripichio a la banda. Para los 15’ también salieron Gulli (flojo) y Teo Pagano, por Ladstatter y De Ritis. A Vélez, que seguía siendo mejor por lo mal que defendía San Lorenzo, le anularon el tercero correctamente por una falta a Cuello que Tello dejaba pasar, como varias más que no cobró. San Lorenzo mostró otra actitud y, hacia el arco rival, puso más gente en ataque. Pero Vélez lo deja escapar por cuestiones propias: no se entiende cómo defiende el equipo de Insúa, porque dispuso entre 6 y 7 jugadores y apenas 3 rivales siempre recibían cómodos y en soledad. Pero el fútbol es fútbol y en varias jugadas quedó mal parado y el equipo de Insúa empezó a contestar. Farías no dio bien el pase para Cuello en lo que parecía el 2-2 y, algunos minutos después, finalmente lo logró en una buena jugada de pelota parada que Río le bajó a Corujo, que remató al palo, y concluyó con el empate de Auzmendi abajo del arco. Y ambos conjuntos tuvieron para hacer un tercer gol, pero se llevó un punto cada uno y muchos de los jugadores se desmoronaron en el campo con el pitazo final.
El partido fue un nervio, Guillermo vio la roja y el empate perjudica más a Vélez de lo que nos favorece a nosotros. Pero, claro, por cómo se dio el trámite y con la posibilidad de entrar a la llave final la próxima fecha, San Lorenzo mete puñito o una ligera sonrisa. Clasificación difícil pero posible, 8 de los últimos 12 y Platense en casa. Veremos cuándo termina el 2026 del CASLA…
