Recoleta en Rosario

San Lorenzo volvió a jugar mal y dejó pasar la oportunidad de sumar 3 puntos ante un muy flojo Newell’s en el Coloso del Parque.

Hacía muchos años no veía un equipo de San Lorenzo tratar tan mal la pelota. El primer tiempo de la tarde, calurosa, en Rosario fue muy feo de ver. El equipo de Álvarez cubre muy mal los espacios del campo, reacciona tarde a las jugadas y, al menos en este partido, sus jugadores tuvieron muy poca confianza en el manejo de la pelota. Nadie se salvó de la imprecisión o de una pérdida de balón con poca presión del rival, o ninguna. Perdieron pelotas: Abrego, Montenegro (una peligrosa de salida), Barrios, Insaurralde, Gregorio, Herrera, De Ritis… todos prácticamente. Apenas una sola jugada es digna de mencionar en orden al ataque y fue la pared entre Cuello y Barrios, que se fue ancha con el remate de zurda del goleador del equipo. No tuvo mayor trabajo Gill, pero la defensa azulgrana nunca parece estar firme. Saco en limpio que las posiciones de este rígido 3-4-1-2 que pretende Álvarez tiene sus mayores problemas en los roles que hoy tuvieron a Goyo y De Ritis como titulares. Tampoco funcionó este doble cinco de Insaurralde y Abrego, pero en línea con el mal andar general.

De una salieron De Ritis, con amarilla, y Auzmendi, para los ingresos de Pagano y Vietto. Rápido también, a los 11’, afuera Barrios para la entrada de Reali. Justo antes de esa primera ventana, Cuello tuvo la jugada de gol más clara del partido y la resolvió mal: tenía tiro de diestro, se puso de zurdo y cuando era para dejarlo solo a Vietto pateó con una marca encima. Gregorio había ahogado un gol de paloma del local de una forma imposible, similar a aquella de Vasco Olrticoechea en Mexico, pero Goyo lo hizo con la suela del botín. A los 20’ le tocó entrar a López, en lugar del propio Rodríguez, que la pasaba mal con el chico Núñez. La realidad es que el local atraviesa una realidad todavía peor que la nuestra y, aún así, San Lorenzo nunca se le fue al humo con decisión. En este aspecto, muy parecida la escena a lo visto con Recoleta entre semana. Y se consumieron todos los minutos del partido en un sinfín de imprecisiones, malos pases, pésimos controles y una desazón generalizada muy poca auspiciosa.

San Lorenzo jugaba mal con Ayude y sigue jugando mal con Álvarez, solo que cambiaron algunos nombres y el parado en cancha.