San Lorenzo igualó 0-0 ante Unión en su visita al 15 de abril.
Luego de una durísima derrota en el clásico frente a Huracán, el equipo de Ayude debía dar vuelta la página y mostrar una cara diferente en el, siempre difícil, estadio 15 de Abril de Unión de Santa Fe. Para ello, el DT incluyó tres modificaciones en el once inicial: Adentro Lorenzon, De Ritis y Rodriguez y salieron López, Pagano y Gulli. Sin embargo, lo de cambiar la cara estuvo difícil por que ya desde el arranque la noche en Santa Fe estuvo complicada. El árbitro Penel estuvo muy celoso y los jugadores del Ciclón desconectados. A los 10’ tras una falta cuestionable y amarilla al lateral uruguayo De Ritis, Del Blanco sacó un latigazo que se estrelló en el palo ante lateral atenta mirada de todos. Y seguidamente, el Tatengue tuvo otras dos muy claras: mano a mano tapado por Gill y una definió cruzada que se fue besando el palo. Sin embargo, Unión siempre fue mejor que San Lorenzo y sólo le faltó convertir. Algo que, de manera insólita, el Ciclón no pudo lograr a los 35 minutos. La jugada más clara del último tiempo, primero por Cuello que definió a la cara del arquero Mansilla y después Tripichio que enganchó y quedó solo en el área chica y sin arquero: le pegó despacio, por abajo y un defensor local la interceptó. Así, era imposible. Tras ello, el local tuvo una similar y también lograron salvar en la línea Lorenzon y Herrera, ayudados por el palo. De esta manera, en un partido que tuvo chances muy claras, nos fuimos sin emociones al descanso.
No cambió la temática del juego en el complemento pero sí algunos nombres, como viene ocurriendo habitualmente en el equipo de Ayude: Pagano por De Ritis (con amarilla) de entrada y Vietto por Abrego a los pocos minutos de iniciada la segunda parte (afuera Abrego). Y la segunda novedad fue la aparición del VAR para cancelar un penal que imaginó Penel y marcar un par de posiciones adelantadas que pudieron terminar en sanción de la pena máxima o más peligro en la continuidad de la jugada. Con el correr de los minutos Gill fue agigantando su figura más de lo que le propuso la naturaleza y Unión siguió perdiendo opciones claras de gol. De contra, de cabeza, por afuera o de rebote a quemarropa. Para los últimos 11’ y el descuento Ayude cambió a los supuestos extremos: Cardillo reemplazó a Goyo y Ladstatter a Cerutti. Los minutos finales fueron de zozobra, mucha gente metida en el área y el equipo replegado. San Lorenzo no inquietó al arqueo adversario en todo el segundo tiempo y Cuello fue el único problema permanente para los defensores por su movilidad y entrega.
Salvó un punto pero la pasó muy mal todo el partido. Ayude tendrá que agudizar el análisis y acelerar el ensamblado de un equipo que hasta ahora no aparece. El jueves, desde las 17:15, vuelve al Pedro Bidegain (dos seguidos de local) y recibe a Estudiantes de Río Cuarto.

