Pocas luces

En la noche santiagueña, San Lorenzo cayó 0-1 y no aprovechó los resultados de la fecha. 

La carta de presentación de Álvarez fue un giro confiado con intención de meter una pelota profunda pero falló en la ejecución. En un césped verde que se veía impoluto, también debutó Emiliano Amor, completando los 5 cambios respecto del pasado 11 inicial: Rattalino de arranque, Reali al costado y Arias en el lateral derecho. El partido se presentó abierto desde el vamos y en el segundo minuto Auzmendi tuvo una chance clara, que tiró muy por encima del travesaño, tras una buena jugada colectiva. San Lorenzo puso la línea de 4 bien lejos de Gill y el local amenazaba con contragolpes de mucha gente y pelotas a la espalda, atento a que los de Pipo manejaban un poco más la pelota. El intento de control de las acciones santo duró, con mucho, 15’; Central Córdoba se adueñó del partido y los avances desde entonces. Y la pelota empezó a volver muy rápido al arco de Gill sin siquiera llegar a 3/4 rival. La velocidad del 7 Barrera resultaba una preocupación latente. Rattalino siempre acompaña en posición de enganche a los delanteros y en ataque llega muy cerca de la medialuna, mientras que Tripichio se mete entre los centrales para salir y hacer más relevos. Promediando la primera etapa Reali y Álvarez invirtieron sus posiciones y a los 26’ Cuello se perdió la situación más clara del Ciclón. Pero a los 31’ el gol fue de Santos, haciendo el primer tanto del Ferroviario en el torneo, en otro recibido que llega del lado de De Ritis; cabezazo anticipando a Córdoba. Personalmente no entiendo por qué juega Reali antes que Gulli y Álvarez no mostró casi nada. No fue bueno lo de San Lorenzo en la fase inicial. 

Del Prete por Álvarez a la cancha mandó Pipo. Y nuevamente San Lorenzo se insinuó mejor con una aproximación y la respuesta de Central fue mucho más profunda y casi el segundo de Santos; apenas en 3’. Arias se quedó sin respuesta física a los 7’ y Cardillo otra vez se metió en el equipo como lateral. El equipo de Gorosito no presionaba ni ganaba rebotes, aún con la necesidad del empate. Auzmendi tuvo una muy buena y su cabezazo quedó en el techo del arco. San Lorenzo desde los 15’ empezó a empujar un poco más, ayudado por el retraso del local. Y a los 20’ se la sacaron en la línea a Reali. 3’ después Del Prete lo dejó de cara al gol a Auzmendi que definió ancho. Y contestó Santos cuando el partido ya no tenía mediocampo: limpió a dos y la pelota le quedó a Gill. Herazo por Reali y Cuello un poco más de atrás para jugar los últimos 20’. Minutos más tarde, Gulli por Rattalino. Probó De Ritis de afuera cuando el equipo de Domínguez ya tenía 5 en el fondo y se atrincheraba. El 10 metió una apilada fenomenal y no le cobraron penal porque Zunino no quiso; en el tiro libre Del Prete quiso tirarla por encima de la barrera cuando era imposible que bajara, increíble. San Lorenzo quedó jugado en defensa en pos del empate y tuvo sus chances, pero siempre le faltó precisión. A los 44’ Gill le dio una vida más al equipo cuando Cardillo habilitó a todo el mundo. Jugaron 5’ más y Central Córdoba estuvo más cerca del 2-0 que nosotros del empate. Y en una falta que le hicieron a Herazo para tirar la última pelota al área rival, San Lorenzo demostró que es más confusión, desconcierto y desorden que otra cosa. 

Segunda derrota de visitante y una muy pálida imagen que preocupa de cara al partido con Huracán del domingo. Sigue en construcción, lógicamente si todavía hay incorporaciones no habilitadas, pero no se adivina la ideal final ni el 11 titular definitivo. Que el local no ganara desde abril dice bastante de la medida del rival también. Auspicioso debut de Amor, por rescatar algo.