San Lorenzo vuelve con un 0-0, por no aprovechar la buena cantidad de situaciones generadas.
La buena noticia inicial de San Lorenzo en tierras ecuatorianas fue el saludable planteo de discutir el partido de igual a igual. La segunda, el empate de Recoleta a Santos sobre el final en Paraguay. El resumen de la primera parte es muy simple: si Cuello hubiera estado más fino o concentrado en el único partido que va a jugar esta semana, San Lorenzo se iba arriba al descanso. La primera, la más clara: desborde de Perro y cabezazo ancho, con todo el arco de frente y sin marca. La segunda el tiro libre que generó Auzmendi y, la tercera, casi sobre el final en buena cesión del lungo ex Banfield, que se la bajó fenómeno, con la posterior definición al cuerpo del adversario de Alexis (en el rebote el arquero encontró el remate de Auzmendi). El 29 tuvo un tiro ancho, recostado hacia la derecha, dando cuenta permanentemente de su obsesión por buscar el arco desde donde sea. Del lado local, un par de Ordóñez: la primera del partido muy clara y similar al segundo gol de Independiente por lo mal parado que quedó San Lorenzo (definición mala a un costado); la otra, cabezazo al techo del arco. La sensación fue que si lo presionaba a Cuenca se podía hacer daño. Chispazos de Barrios, flojo Cuello, Rattalino bastante activo y lo mejor se generó por la izquierda.
Gulli y Reali a la cancha por Rattalino, con amarilla, y Barrios dispuso a Álvarez. Y San Lorenzo continuó marcando el ritmo del partido a pesar de la altura y las dificultades del caso para medir pases y esfuerzos. Dos y tres aproximaciones en las que faltó precisión o un guiño de la suerte con Cuello, Reali, Gulli y Auzmendi como protagonistas. Buena jugada preparada a los 15’ y Cuello tuvo otra (el arquero manoteó al córner en el primer palo). Ordóñez seguía siendo la carta de peligro del equipo ecuatoriano. Tres minutos después de la anterior, Cuello metió un zurdazo de emboquillada que el arquero sacó de manera notable. A falta de 25’ Álvarez sacó a Teo y mandó a Ladstatter a la cancha, clara señal de intentar volverse con 3 puntos. El precio de ir a buscarlo, se tradujo en complicaciones a la espalda del Zorro. Post pausa Conmebol para vender pauta, Gill metió una buena tapada y el local se adelantó un poco en el terreno. El consumo de minutos vino acompañado de falta de oxígeno y precisión en los pases y traslados de San Lorenzo los últimos 15’; De Ritis por Cuello para compensar en defensa y Ladstatter a jugar a perfil cambiado, decidió el DT. Y San Lorenzo perdió la pelota los últimos 10’ y empezó a jugar equivocadamente por alto. Tuvo tiro De Ritis, Reali y Gulli nunca se terminan de acomodar a la vida misma (no sólo al fútbol) y Auzmendi nunca tuvo una franca de gol. Entró Herazo para jugar el descuento y sacó a Ladstatter, que nunca aporta casi nada, aparentemente ahogado. Insaurralde regaló un tiro libre muy infantil para darle la última al local y Gill respondió en el centro.
San Lorenzo lamentará los dos puntos no logrados más que lo que valorará haber sumado con el empate. Tuvo varias situaciones y no supo definirlas. Queda el grupo totalmente abierto y la obligación de traer algo de la visita a Santos. Una lástima, porque prácticamente definía la zona si ganaba. Seis puntos, porque empató 3 y ganó 1.

