En lo que fue el primer partido como local en el segundo semestre, San Lorenzo abrochó su primer triunfo con gol de Auzmendi sobre el final.
San Lorenzo volvió a lucir su camiseta de toda la vida, con los pantalones y medias de los últimos años, en su primera presentación de local tras el receso mundial y las dos primeras jornadas afuera. Pipo mandó a Ladstatter de entrada en lugar de Insaurralde a ver si el equipo fluía mejor y tenía más impronta ofensiva. El primer cuarto de hora mostró a un equipo mendocino más aceitado y con mejores movimientos, tanto que el primer tiro al arco fue para los dirigidos por Franco y las primeras aproximaciones también. Cuello desde afuera, el primer intento nuestro. La segunda, una linda jugada de conjunto que encontró al Zorro y Alexis en un final que se diluyó, pero saludable búsqueda. Con las dimensiones que ofrece el Bidegain, la rotación y libertades para Ladstatter, Cuello y Gulli tirando diagonales, entrando y saliendo, parece buena idea a explorar. Sin Insaurralde y con un Alassia tan novel, me parece correcto que Tripichio juegue en doble 5; atrás de ellos, a los centrales no les sobra nada en cuanto al manejo y Herrera parece el más seguro de los cuatro del fondo. Los segundos 15’ del primer tiempo no mostraron nada: partido cortado, de imprecisiones y sin áreas. “Pachorra” Echenique levantó a algunos de la platea en su conducción lenta y poco gestual. La impresión que deja el equipo es que depende mucho de que a Cuello le salga alguna de las que intenta. Y a los 40’ lo que tapó Gill fue lo más parecido a aquellas de Torrico que parecía las sacaba de adentro: infernal atajada que evitó el 0-1 ante un cabezazo de pique al piso. Y en la última jugada del primer tiempo Cuello entró solo al área por izquierda y no se entiende qué quiso hacer en una llegada muy clara. A como toman en la actualidad los remates, San Lorenzo no pateó al arco.
Rattalino y Barrios adentro, Alassia y Gulli afuera. Y otra vez la primera fue para la visita: cabezazo malo en centro claro. La respuesta fue un tiro libre muy bien ejecutado por Rattalino, cuyo despeje cayó en los pies de Lorenzón para que, como en Lanús, quedara a nada del primer gol de San Lorenzo. Igual que la fecha pasada (por Cardillo), sorpresa mía cuando llamaron a Goyo para entrar en lugar de Ladstatter; iban 13’. Al minuto Barrios le pegó pifiado a una pelota que quedó muerta casi a la altura del punto penal, jugada clarísima. Para entonces San Lorenzo llegaba con más gente al área. De Ritis sigue dando facilidades al rival siempre de su lado y Lorenzón dejó en evidencia que es muy lento en dos mano a mano de carrera larga. Y Gimnasia volvió al partido pisando los 20’; situación que Franco acompañó con tres variantes cuando San Lorenzo perdió por completo la pelota. “Movete, Boedo, movete…” bajaba de la tribuna y no de casualidad. Otra señal de la segunda parte: Rattalino cobra bien la pelota parada. Una más: Tripichio es pura voluntad y casi nada de claridad. Tercera: Barrios, como en La Fortaleza, gravita poco y nada. Pudo ser de Goyo de taco en un centro confuso, pero no desvió la pelota con suficiente fuerza. Los últimos 10’, Barrios empezó a quedar más de punta que Cuello. De nuevo Echenique cortó una jugada a desgano en la que Cuello se iba sola. En la siguiente Rigamonti le sacó una volea fenomenal a Auzmendi. ¡Pero se cobró revancha en la siguiente! Buena jugada y definición de primera a los 41’ para el 1-0 y que explotara la cancha en un grito de desahogo. Guzmán Corujo mandó Gorosito a la cancha en lugar de Herrera para los 5’ de descuento. El uruguayo cabeceó un par, Gimnasia tuvo un córner a los 50’ y Echenique le cortó la contra para el 2-0 a Cuello.
Tres puntos importantísimos. San Lorenzo en la segunda parte tuvo muchas situaciones para terminar justificando la victoria. Bien por el centro de Goyo, excelente cómo puso el pie Auzmendi y primera valla invicta. Viene Central Córdoba allá, pero qué lindo ganar.
Foto de portada diario Olé
