En el debut por el Torneo Clausura de la Liga Profesional de Fútbol, San Lorenzo perdió 1-0 en cancha de Lanús.
Supongo que todos estaremos de acuerdo en que San Lorenzo, por nombres, parece uno en defensa y otro en ataque. Lo de los prescindibles recuperados que aparecen hasta en el 11 inicial es tan insólito como los movimientos del club durante el Mundial, o la que Cuello quiso tirarle por arriba al arquero con zurda y Auzmendi solo con un callejón al gol. Y la impresión de la cuestión defensiva se verificó en los primeros dos minutos con doble llegada a fondo por parte del local: una pareció offside y la otra la cortó bien Gill abajo, ante la pasividad de De Ritis en su sector. Y el Grana sumó una tercera en los primeros 10’, pero San Lorenzo contestó y con mejores situaciones: Tripichio de zurda por arriba, Gulli abajo con derecha y Cuello con dos remates a los postes. Lanús llegó fácil por el lado del lateral izquierdo uruguayo del Ciclón, de habituales desatenciones. El partido era movido y entretenido, sin mucha elaboración y corte en el medio. Los de Pellegrino ganaron mayormente los envíos aéreos y en una que peinaron en defensa los de Pipo quedó un rebote muerto que terminó en atajadón de Gill con el remate (un penal) a quemarropa de Besozzi: descomunal acción del arquero paraguayo. El local, con mucho más tiempo de trabajo, se terminó adueñando del trámite, asumiendo el protagonismo y llegando en varias ocasiones más después del momento de San Lorenzo en el partido. Hacia el final de la primera etapa Tripichio recibió una dura falta de Carrera que enfrió el envión granate. Lo más saliente del final fue la atinada y con criterio futbolístico no sanción a Córdoba que decidió Rey Hilfer, post llamado del VAR. Alassia e Insaurralde nunca pudieron recuperar la pelota ni ganar el medio, mientras que los laterales no hicieron buenos 45’ iniciales.
A los fines de publicar esto a los pocos minutos de terminar cada partido, la redacción se hace mientras se corta el encuentro. Y hago la aclaración porque me sorprendió que Gorosito cambiara el doble 5 de raíz en el entretiempo y más aún cuando Cardillo fue uno de los reemplazantes (Perruzzi el otro). El capitán, Tripichio, se cerró y el ex Independiente Rivadavia se puso de 8. La segunda mitad comenzó con menos ritmo. Iban a 11’ cuando Pipo mandó a Perro Barrios a la cancha, en lugar de Gulli, de aceptable actuación (le faltó compañía tal vez). Y en el mix que alineó Lanús por la Sudamericana en disputa, a Pellegrino le quedaron buenos nombres en el banco, por lo que puso a Salvio y Aquino. De Ritis, cuándo no, habilitó a Valois, que puso el 1-0 en una jugada intrascendente en la que los centrales y Gill fueron livianos, confiados en que la jugada era offside porque, claro, no tenían al uruguayo en el campo visual. Quedaban 25’ y costaba imaginar que San Lorenzo se pudiera llevar puesto a Lanús… ni con el DT de Inglaterra enfrente daba la sensación. Y Gorosito sacó a Auzmendi para buscar el empate; raro, qué sé yo. A falta de 13’ entraron Hernández y Ladstatter (también dejó la cancha Herrera, por lo que Cardillo quedó de 4). Demasiado forzado el plan en mi opinión: yo metía a Bruera y dejaba las dos torres. Cuello quedó de 9 y Lanús cedió espacio y pelota. Perruzzi desde afuera estuvo cerca del empate y Lanús respondió por partida doble obligando buenas acciones de Gill; una de ambas la regala increíblemente Perruzzi habilitando. Barrios entró pésimo al partido. Marcaron hasta los 50’ y San Lorenzo intentó con voluntad y nada más. Bueno sí, dejando espacios atrás. A los 48’ San Lorenzo hizo una buena jugada de córner con Barrios y Ladstatter, que cabeceó Lorenzón y terminó dando en el palo. Imposible que no haya sido gol y tampoco en el rebote del Zorro.
Va a ser difícil para este San Lorenzo si concede goles por desconcentraciones y encima no liga. En una cancha que es un karma, otra decepción en poco tiempo para tan poco semestre jugado. Viene Gimnasia de Mendoza el martes en el Bidegain: esperamos ver algo mejor.
