El entrenador de San Lorenzo habló tras el empate ante Recoleta, en el primer partido de la fase de grupos de la Copa Sudamericana, se lamentó por la falta de contundencia y se mostró preocupado por los últimos minutos. Lee acá.
En el estadio Defensores del Chaco, San Lorenzo quedó en deuda e igualó 1 a 1 frente a Recoleta, en el debut en el Grupo D de la Copa Sudamericana: «No pudimos controlar la pelota de la forma que necesitábamos. En el segundo tiempo mejoramos y fue prácticamente un dominio absoluto aunque con falta de contundencia y pérdidas innecesarias en el final”, resumió Gustavo Álvarez, en conferencia de prensa.
Y, resaltó: “Con más precisión hubiéramos dominado, necesitamos más volumen de juego. En los partidos queda la última imágen, y la nuestra fue la tapada de Orlando Gill”.
En cuanto a la floja primera etapa y a la mejoría en el complemento, el entrenador, comentó: “Me preocupé porque llegamos poco. Cuando un equipo no genera es más complicado que cuando uno llega pero le erra, lo segundo es menos grave. En el primer tiempo nos llegaron dos o tres veces y el segundo tiempo fue un monólogo de San Lorenzo. Era para empatar o ganarlo, dependía de nosotros”.
“Soy muy respetuoso de todos los equipos. Pensar que un rival es el más accesible es subestimarlo. En los 90 minutos juega un equipo contra otro, ni la historia ni los presupuestos”, dijo el «Profesor» sobre el «Canario», que hacía su estreno en el ámbito internacional.
Por otro lado, contó que todos los jugadores terminaron bien físicamente, excepto Nicolás Tripichio, quien posee una lesión en la mano.
“Siento una obligación a ganar interna, no es solo de los hinchas, sino propia. San Lorenzo es un grande y acá hay que jugar bien, corregir y ganar”, sentenció.
