San Lorenzo ganó por la mínima, con gol de Auzmendi, y descomprimió el mal ambiente.
Entraron San Lorenzo y Unión, uno de borravino (Atomik y “Los Forzosos de Almagro”) y el otro de rosa, como para que la tarde sea atípica. Y los dirigidos de Pipo fueron recepcionados entre silbidos y cantos contra los jugadores. Gorosito dispuso 5 cambios respecto del papelón del clásico: Devecchi, Pagano, Perruzzi, Álvarez y Reali para ver si aparecía algo de fútbol. A los 10’ San Lorenzo tuvo su primer remate al arco, en los pies de Álvarez; antes, Unión a los 5’ inquietó con Tarragona (un montón de ex en el rival), pero El Ciclón trataba de presionar y ser prolijo con la pelota. Pudo ser también el 1-0 a la salida de un córner, en un doble cabezazo en el segundo palo, pero Perruzzi cabeceó muy mal. Antes de la media hora, Unión ya había utilizado dos cambios y ventanas por lesión. Y entre cortes y fallos arbitrales que no convencían a nadie, San Lorenzo se fue del partido. Pipo hizo la misma que la noche en Santiago del Estero para los últimos 10’ y cambió de lado a Álvarez y Reali. En la última del primer tiempo Álvarez pateó débil en una buena posibilidad. El equipo fue despedido con el clásico “Jugadores”. De nuevo fue pobre lo mostrado por el conjunto azulgrana, ninguna jugada clara de gol y enfrente un equipo que se mostraba vulnerable. Muy bajo Cuello y Auzmendi preocupado por pedir faltas tontas.
Para arrancar la segunda etapa Unión metió su tercer cambio, evitando abrir una ventana. San Lorenzo llegó al minuto y Perruzzi le erró por mucho al arco, ante una buena escalada de Blanco. Gorosito mandó a Del Prete a la cancha cuando iban 9’ en lugar de Álvarez, que tuvo buenos intentos y se lo nota falta de físico. Todo lo que se trababa el partido en el mediocampo durante la primera mitad se destrabó en la segunda y San Lorenzo prácticamente jugaba con 3 delanteros. Mansilla le negó el gol a Cuello tapándole un buen cabezazo de pique al piso. ¡Pero a Auzmendi le fue adentro la volea que se le negó días atrás! A centro de Cuello, le quedó un rebote en el segundo palo y se la mandó a guardar por el primero, desde un ángulo incómodo. Merecido 1-0 hasta ahí. Aparecieron dos situaciones en la misma jugada ahí nomás para matar el partido y no pudieron Del Prete y Reali, en ese orden. Y Unión, por su parte, empezó a sumar gente en ataque y lanzar desde las bandas. A falta de 3’, Rey Hilfer cobró penal sobre Reali que luego anuló a instancias del VAR de Diego Ceballos. Devecchi atajó su primera pelota a los 47’ del segundo tiempo; es justo decirlo para dar cuenta del trabajo de la defensa y la pobreza tatengue.
Triunfo clave del equipo de Gorosito, que se bancó el clima y mereció ganarlo con más tranquilidad. De ahí el título, porque el plantel tenía todo en contra antes de salir a la cancha. Tranquilidad y a pensar en Estudiantes de Río Cuarto (próxima viernes).
