Equipo mal armado

San Lorenzo sumó sus primeros tres puntos con el gol de Herazo. 

De lo visto en Mendoza hay varias cosas que concluir y ya son muy evidentes porque hasta que empiecen a mezclarse las incorporaciones, al resto lo conocemos. El local complicó simplemente con actitud hasta los primeros 25’ del primer tiempo y pudo ponerse en ventaja, a no ser por el manotazo fenomenal de Gill, abajo contra su palo derecho. Gimansia quemó mucho del físico en esa primera parte y no hizo pesar su momento en el resultado. Con el correr de los minutos San Lorenzo se fue acomodando en el trámite, pero con un dibujo que salió mal por donde se lo mire. Ayude eligió a Insaurralde por Reali y es lógico pensando en los rendimientos del ex Independiente Rivadavia, pero no por lo que ofrece el volante; o sea, el partido de Insaurralde fue tan flojo que salió antes de los 20’ de la segunda parte: no ayudó a Pagano, no generó nada en ataque y tampoco quitó junto a Perruzzi. En el mismo rol, del otro lado, Cerutti no fue segundo delantero y estuvo más pendiente de hacer la banda; ni cerca estuvo de Cuello durante los primeros 45’ (en el segundo tiempo lo soltaron más hasta que fue reemplazado). En perjuicio del equipo, Gulli volvió a no participar del juego: no se puede decir que jugó mal porque de hecho protagonizó la única buena jugada de la primera parte, pero se espera mucha más continuidad del 10. A tal punto fue bajo su nivel que fue reemplazado por Ayude a los 17’ del segundo tiempo por quien más confía en él que es Ayude. 

En el primer tiempo no pasó nada más, fue un partido feo de mirar. Ahora bien, lo que cuesta entender es lo siguiente: San Lorenzo puso un solo punta definido (Cuello), Cerutti fue un quinto volante, Gulli no acompañó al 9 e Insaurralde se suponía que aportaría equilibrio… pero al equipo lo desbordaron por las bandas, nunca hizo pie en mitad de cancha y no llegó nunca. Toda de Ayude. Porque con lo antedicho, hay dos opciones: los jugadores corrieron poco, o se ubicaron mal en la cancha. Y la realidad es que en el primer tiempo ocurrieron ambas. Varios errores no forzados que el rival no facturó, casos Romaña y Herrera. 

Otra vez Cuello fue la figura del equipo, por gran distancia respecto del resto. En tanto, lo positivo a destacar (varias cosas): valla invicta, se recuperó rápido del debut fallido, mejoraron Hernández y Pagano y, quizás lo mejor del caso, los que entraron aportaron soluciones. Fue muy evidente lo que complicaron al local la presencia en simultáneo de Herazo y Cuello, de hecho el gol llegó un par de minutos después del ingreso del colombiano. También es cierto que, con la diferencia del 1-0, Ayude lo recostó a Cuello por izquierda y varios metros atrás (y ahí también fue importante sosteniendo la pelota). Rattalino administró bien los balones que tocó y eligió bien las jugadas. Ladstatter y el otro Perruzzi pasaron inadvertidos. 

Fundamental triunfo para esperar a Central Córdoba en Bajo Flores y que la cabeza no trabaje más de la cuenta, atento a los partidos tan seguidos y el plantel, al momento, todavía corto hasta que se ensamblen los nuevos y estén a salvo los actuales. Ayude debe tomar nota de varias cuestiones: Cerutti ya no es delantero, Insaurralde no pesa y hay que poner más gente en ataque. 

Herazo aprovechó su oportunidad

Foto de portada @palomavinaa