El Ciclón perdió de local con Recoleta por 1 a 0 y quedó eliminado de la Copa Sudamericana en fase de grupos.
Luego de un empate agónico y fundamental en Brasil ante el Santos, San Lorenzo de Almagro debía cerrar su grupo de Copa Sudamericana ante el insólito Recoleta de Paraguay en condición de local. Para ello, el DT Gustavo Álvarez repitió el 11: Gill; Herrera, Romaña, Montenegro; Tripichio, Insaurralde, Gulli, De Ritis; Barrios, Cuello y Auzmendi.
El encuentro arrancó a favor del Ciclón que salió a buscarlo y tuvo chances de arranque. Un mano a mano de De Ritis que entrando al área remató cruzado por abajo y se fue desviado por poco. El propio uruguayo fabricó un remate de afuera con su pierna inhábil a los 11’ que también pasó cerca. Y antes del cuarto de hora, una jugada calcada al empate ante el Santos: pase filtrado de Gulli que dejó mano a mano a Auzmendi pero esta vez definió abajo y sacó el arquero al córner. Mientras era todo azulgrana, un pelotazo encontró solo al 17 de la visita que remató en el vértice del área grande a las manos de Gill. El partido, de todas maneras, se seguía jugando en campo de los paraguayos pero el “cooling break” y la avivada del arquero hicieron que el equipo se planche. Tanto es así que a los 36’ llegó lo inesperado: pérdida en ataque, contra letal de Recoleta y gol de la visita. De la nada, el Ciclón había hecho todo para ganarlo y lo pasó a perder. Lo que generó un tenso clima y mucha más imprecisión en los jugadores que terminaron en desventaja el primer tiempo contra un equipo que estaba pasando como primero del grupo. En Brasil, Santos ganaba por un tanto al Cuenca.
Para la segunda mitad no hubo modificaciones y el “Peixe” marcó de entrada el segundo tanto que te dejaba afuera de todo. Mientras que en Buenos Aires, Recoleta hacía su partido de aguantar y demorar el juego una eternidad. Pero el segundo tiempo fue una crónica de una muerte anunciada, sin ideas, con un equipo apático que tiraba la pelota al área y perdía siempre. Ni con cambios ni con nada San Lorenzo lo pudo igualar, con niveles subterráneos y el tiempo que pasaba y pasaba y el gol nunca llegó. Ni los 12 minutos de tiempo añadido fueron suficientes. Sobre el final, hubo penal para Recoleta que el arquero cometió y atajó pero no sirvió de absolutamente nada. Fue final, derrota y eliminación de las más duras de la historia para el Ciclón que le queda la Copa Argentina pero tendrá que asimilar rápido este golpazo. Primero y lo más importante, las elecciones dentro de 4 días.
