El club debió afrontar tres embargos por una suma que supera los USD 650.000, correspondientes a los reclamos de Gonzalo Maroni, de Alan Ignacio Poch y de Independiente de Villa del Rosario (por los derechos de formación de Nicolás Reniero). Enterate qué dijo el presidente Marcelo Culotta al respecto.

Sin respiro. Mientras en San Lorenzo se renovó la ilusión con el retorno de Ruben Darío Insua; por otro lado la crisis económica – financiera no da tregua. Recientemente, CASLA recibió tres embargos por una suma que supera los USD 650.000, correspondientes a los reclamos del futbolista Gonzalo Maroni, por una deuda contraída bajo la gestión de Horacio Arreceygor; de Alan Ignacio Poch (representante de los hermanos Mauro y Bruno Pittón) y de Independiente de Villa del Rosario (por los derechos de formación de Nicolás Reniero), ambas correspondientes a las etapas de Matías Lammens como presidente y Marcelo Tinelli como vicepresidente.
A raíz de esto, el presidente de la institución, Marcelo Culotta, manifestó su malestar a través de su cuenta de X: «Esto es solo un ejemplo de lo que hicieron quienes gobernaron San Lorenzo y no voy a cansarme de repetirlo. Lo hice como socio y lo hago como presidente.
Un daño enorme al presente y futuro del club que no permite crecer, ni programar objetivos superadores».
«Hay culpables y responsables, los que hipotecaron San Lorenzo de Almagro. Estamos gobernando y trabajando para que este daño no quede impune y superar las bombas que dejaron instaladas«, sentenció el mandatario.
En consecuencia, la dirigencia acelera gestiones para cumplir con la cancelación de las deudas heredadas, acordando planes de pago y, de esta manera reducir las contingencias económicas y judiciales.
