Preocupante inicio de año para San Lorenzo que no sólo no encuentra el equipo sino que va perdiendo las cosas buenas que tenía.
Caramba qué mala noche la de ayer si trató de ser un lavado de cara de lo visto en Parque Patricios. Inaudito lo que fue peloteado el equipo después de una semana de reclusión, vergüenza y supuestas correcciones. Ayude no pateó el tablero, apenas le dio un empujoncito: insiste con el 4-2-3-1 que parece más 4-5-1 con Cuello siempre solitario. Y la paradoja más grande, a mi modo de ver, es la siguiente: no llega con gente al área rival y siempre pierde la mitad de cancha. Y para peor, los 3 volantes naturales que juegan en el medio son más bien de corte defensivo, o de equilibrio si queremos ser generosos (Perruzzi, Tripichio y Abrego, de lo visto ayer). El ex Defensa es el que más arrima en ataque y de hecho ayer perdió la mejor situación del partido, pero su nivel de acierto en las llegadas o pases finales es casi nulo. Y algo que anoche me vino a la cabeza: a los 3 volantes azulgranas parece faltarles potencia y bastante estatura también. Lo del llegado de Mendoza cuesta adivinarlo, entró poco y nada en juego. El despliegue de Perruzzi y Tripi no está en tela de juicio, pero el mayor de ambos suele ser reemplazado.
San Lorenzo fue superado por todos sus rivales en el promedio de cada partido, en casa y afuera. Lanús fue mucho más inteligente, compacto y profundo para aprovechar las oportunidades y exponer a Tonga Hernández haciendo un camping a sus espaldas. En Mendoza encontró un gol después de pasarla feo el primer tiempo. Al Ferroviario, en casa, le ganó con una jugada de Cuello, un verdadero petrolero que extrae fútbol de jugadas incómodas o desfavorables, y el gol de Goyo, pero tan flojo fue el primer tiempo que salió con cambios desde el descanso. Luego Huracán, donde prácticamente no pateó al arco y llegamos al 0-0.

Habida cuenta lo citado, tener 7 puntos es lo mejor que podemos rescatar del presente. Y si somos muy optimitas, la llegada de refuerzos. Y lo último, tal vez, los dos partidos de local para intentar recuperarse desde el juego. Creo que para ello, ya es necesario patear decididamente el tablero y que vuelen algunas piezas. Y que caigan paradas de otra forma, porque son 5 partidos siendo superados. Cerutti ya está, listo. ¿Por qué tiene tantas oportunidades y minutos si no hace goles siendo supuestamente delantero..? Y tampoco está llegando al fondo, o al área, o lo hace sin fuerza como ayer. La pelota parada no la ejecuta bien tampoco. Genera tiros libres que después patea mal y saca alguna tarjeta amarilla a los rivales; no es suficiente, al banco. Vietto, atento al poco brillo y peligro mostrado por el equipo, no puede no ser titular; sin importar lo que dure en cancha, si hasta el mismo Gulli salió siempre rápido aun con su juventud. Para el caso, si va a seguir Cuello colgado allá arriba, que jueguen Gulli y Vietto juntos, que no sean falsos extremos, que pasen los laterales y estén ellos más cerca de la espalda de Cuello en una zona central.
Me referí más a lo que sucede del medio hacia el arco rival, pero atrás el equipo juega mal, Romaña es un bastión que no puede faltar (Herrera no lo pudo reemplazar correctamente). Todos los otros defensores, sin excepción, dejaron dudas en este arranque: López, Hernández, Herrera y Pagano los más usados. Ayer vimos a De Ritis (creo que seguirá siendo titular) y a Lorenzón, sin mucho qué contar o sentenciar.
Ayude tiene mucho para estudiar, tarea atrasada y algunas materias previas. Le vienen 3 cordobeses seguidos: Estudiantes e Instituto, en casa, y después Talleres allá. Luego, Independiente en el Bidegain y Boca de visitante. Será el doble de partidos, para multiplicar conclusiones y estar ya cerca de la competencia internacional (Copa Argentina el 20 de marzo). Cuesta ser optimista.

