«No me querían mucho, cuando me fui no me llamó nadie»

Álvaro Castiñeira, ex técnico del basquet de San Lorenzo, dialogó con San Lorenzo de América (Martes 22 horas por Radio Trend Topic) sobre su salida de la institución.

Todos conocen la situación del basquet y de las idas y vueltas que hubo para que el pentacampeón continue en la Liga Nacional. Una vez que se tomó la decisión, se llamó a Álvaro Castiñeira, hincha confeso del Ciclón: «Sabía el momento que me tocaba al llegar al club, pero me parecía sano aportar mi granito de arena en un momento complejo. Además, soy hincha de San Lorenzo y lo hice con mucho entusiasmo. Creo que hicimos una buena temporada«, afirmó el técnico. Por otro lado, también dejó en claro que la situación política que se vive en la institución, influye en el deporte: «No creo que él basquet sea ajeno a los problemas que tiene el club«, afirmando que las peleas y discusiones repercuten en la naranja.

Al consultarle por sus sensaciones durante su estadía en Boedo, Castiñeira afirmó: «Ya no me sentía cómodo trabajando, no tenía el apoyo de la gente del Club, parece que no me querían mucho, cuando me fui no me llamó nadie» y agregó «Me dolió porque me parece que me porté bien con el Club, los resultados fueron dignos. Entiendo que hay cosas que no tienen que ver con lo personas, pero me parece que no me merecía ese destrato«. Si bien el técnico tuvo un gran comienzo de temporada, no todo lo bueno es color de rosa: «La sensación es que una vez que el objetivo estaba cumplido todo el mundo estaba haciendo la plancha hasta que termine el año. Nadie tenía intención de mejorar el equipo ni de que nos vaya mejor, dentro de las limitaciones económicas y sanciones que hay. Parecía que todos querían llegar al otro lado de la orilla sin remar. No creo que sea la forma correcta de trabajar«.

A pesar de haber sufrido el destrato, Castiñeira sentenció: «Si me llama algún dirigente, por supuesto que lo voy a atender. Me encantaría saber por qué no me hablaron. Cuando se fue Nicolás Fraiman no tuve a quién recurrir» y confesó: «Conseguimos una reunión con el secretario del club por intermedio de la Peña de Israel. Ahí nos informaron que Gabriel Capristo y Alejandro Maccio se iban a hacer cargo de la disciplina. Con Maccio hablé dos veces y a Capristo no le conozco ni la cara«.

Tras su salida, muchos rumores sobre su relación con dirigentes y cuerpo técnico salieron a la luz, Castiñeira aclaró el tema: «En principio no tengo mala relación con los dirigentes porque no la tuve. Con el staff sí se complicó, el segundo asistente ganaba más que yo. El kinesiologo y el preparador físico ganan más que jugadores del plante. Esa es la estructura que tiene San Lorenzo». Para finalizar, Álvaro dejó en claro el momento de su salida: «Elegí irme después de ganar, para que no puedan decir que había mala relación con el plantel. Todo esto lo armó gran parte del cuerpo técnico que se quedó en el club desde que se inició la disciplina«.

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